Crema de colágeno

El colágeno es la proteína más abundante de nuestro cuerpo,  incluyendo la piel, cubriendo un 25% de la masa total de proteínas en las personas.

Una de las múltiples funciones del colágeno en la piel es mantener agua dentro de la célula, por lo tanto es fundamental para mantener la piel hidratada.

En la piel,  el colágeno da fuerza a las estructuras del cuerpo, protege estas estructuras igualmente formando una barrera frente sustancias tóxicas, patógenas, toxinas medioambientales, componiendo la mayor parte de la dermis.

Con el paso de los años, la producción de esta proteína por parte de las células que la generan se reduce, como consecuencia de la lentitud en los diferentes procesos metabólicos y  disminución de la producción hormonal. A los 40 años producimos la mitad de colágeno que en la adolescencia. Esto genera un envejecimiento y una pérdida de flexibilidad en la piel.

Añadido a la edad, los radicales libres, producidos por la exposición solar en exceso, las personas fumadoras, los agentes contaminantes, el estrés o el ejercicio físico exagerado, destruyen el colágeno existente.

La formación de colágeno se produce mientras dormimos, que es cuando el cuerpo se recupera y se repara, sobre todo en la primera parte del sueño, cuando existe la síntesis proteica. La aplicación de colágeno auxilia a la propia producción de colágeno de la piel.